Similar en ciertos puntos con el Beetle (espacio, tamaño, economía) el Mini Cooper de la empresa British Motor Company también se ha convertido en uno de los automóviles de culto más grande del mundo, siendo denominado como el segundo automóvil más influyente del siglo pasado siendo superado solo por el Ford T.

Mini Cooper: Un auto pretensioso

Pese a que sus inicios no fueron pretenciosos en 1959, cuando solo se producían algunos Mini Cooper en Oxford, la demanda se volvería inmensa en la década de los 60 gracias a los modelos Austin Seven y Morris Mini Minor. Hasta el cese de su fabricación en el 2000 (cuando fue remplazado por el Mini Cooper) se han podido contar 10 fábricas de Mini en el mundo: Australia, Bélgica, Chile, Italia, Portugal, Sudáfrica, España, Uruguay, Venezuela y Yugoslavia. Como dato curioso se puede mencionar las tres ocasiones en que un Mini Cooper ganó el Rally de Monte Carlo.

Mini Cooper: Un auto pretensioso

Actualmente el Mini Cooper es un vehículo que no sólo destaca por su llamativo diseño pequeño, bajito, que a cualquiera hace recordar a un carrito de juguete; sino que además este auto británico cuenta con un equipamiento interno de primer nivel, presto para brindar las mayores comodidades a todo aquel que se suba en uno. Contrario a lo que la mayoría puede pensar, el Mini Cooper es un vehículo muy cómodo, con un gasto de combustible muy bajo, y que permite circular con mayor facilidad debido a su reducido tamaño.

El precio de este auto ronda los veintitrés mil euros, los cuales son muy bien pagados considerando la experiencia única que te brinda este pequeño deportivo que actualmente es comercializado por la mundialmente famosa BMW. Con su casi metro y medio de altura, este pequeño gigante que puede acelerar hasta los 218 km/h se ha convertido en una leyenda viva en el campo de los automóviles.