Un recall se produce cuando en el proceso de fabricación de algún auto se comete un error, y éste sale al mercado. En este sentido es necesario el retiro del automóvil de las tiendas para su revisión técnica y el posterior arreglo del desperfecto, y en el caso de los autos ya vendidos, se establecen diversos talleres autorizados en los que los propietarios pueden acudir con sus vehículos para arreglar el desperfecto.

Esto sucedió con Toyota hoy en día, y todo inició con una llamada, una muy seria, a la central telefónica del 911 reportando que en San Diego, California a un conductor se le atascó el acelerador a tope. Este accidente causó cuatro muertes y generó investigaciones federales que revelarían un problema en el sistema de frenos de los autos japoneses.

Una vez detectado el problema Toyota prefirió realizar un recall a nivel mundial, y aunque esto generaría desconfianza ante su marca y perjudicaría la imagen de sus productos era lo mejor que se debía hacer, puesto que este desperfecto podría generar nuevas muertes y un escándalo peor. Al ser uno de los mayores productores de autos del mundo, y el de mayor presencia en el mercado americano la cantidad de vehículos que podrían estar involucrados se acerca a unos 3 millones y la producción de 8 modelos se habrían paralizado, ya que el problema envuelve a modelos fabricados desde el 2005 aproximadamente.

El problema consiste en una falla en el acelerador eléctrico, y la solución ideada es tan sencilla que se asegura que se tardara en arreglar cada auto en los talleres autorizados alrededor de 30 minutos solamente.

Los modelos involucrados en el problema son varios, entre ellos Corolla, Tundra, Highlander, Camry, Avalon, Prius, Lexus ES 350, IS 350, entre otros. Lo que desencadena una escena empresarial poco agradable para el CEO de Toyota, que promete mayor seguridad, pero una vez hecho el error, la desconfianza es duradera y no solo afecta a Toyota sino también a Lexus, Scion y Daihatsu que pertenecen a la familia Toyota.

Toyota ha recomendado algunas medidas a los conductores mientras se realiza el proceso mundial de reparación, para de los modelos con botón de encendido en caso se presente algún altercado con el acelerador a fondo se puede presionar el dicho botón durante tres segundos para que el motor se apague y el vehículo se detenga paulatinamente.

Una cosa es segura, aquellos entendidos en el tema de la seguridad pensarán dos veces antes de comprarse una Toyota o un Lexus.