El Citröen C6 es el automóvil de alta gama que la marca francesa lanzó para el segmento E (5 ocupantes) desde el año 2005. Fue en tal ocasión la apuesta de Citröen para entrar a competir de lleno con coches de la más alta gama, producidos por firmas de mayor envergadura (Volkswagen, Mercedes) o una consolidada presencia en ese campo (Jaguar, Maserati).

Citroen C6: Auto de Alta Gama del Segmento E

Se presentó con 6 motorizaciones, entre las que se destacan el motor de gasolina V6, de tres litros de cilindrada y 215 CV, y el diésel de 4 cilindros (para 2.2 l) y 173 CV. Parte de su equipamiento consistía en la suspensión hidroactiva de flexibilidad (que pasa de un control confort a otro más brusco, sport, según las necesidades) y amortiguación pilotada. El sistema de seguridad disponía de 9 airbags.

En cuanto a diseño, partió como un boceto, el Lignage, que muchos creyeron irrealizable. Cuando se presentó por fin fue reconocido como una combinación de limosina y cupé. El interior fue premiado como el más bello (y cómodo) en el XX Festival Automovilístico Internacional.

Estaba planeado que el Citröen C6 reforzase lo avanzado por el Citröen XM, que empezaba a convencer al público europeo que había algo más que esperar que compactos originales para la gama media de la fábrica de Rennes; y estaba planeado que la marca francesa se posicionase por aquello que la ha definido desde su origen, su diseño y comodidad -mientras a otros autos hay que inspeccionarles la parte trasera para distinguirles la marca, un Citröen es siempre por sus líneas y su profundidad reconocible a primera vista.

Citroen C6: Auto de Alta Gama del Segmento E

Tal era la fe que la marca francesa le tenía a este diseño que en algún momento se puso a la venta como “accesorio” un garaje diseñado por los arquitectos del Estadio de Münich. La cochera de diseño valía 165 000 euros.

Finalmente, como osada rara avis, el Citröen C6, el coche más caro de la marca francesa, entró en el mercado y produjo cierto asombro helado en los expertos, que reconocieron la autenticidad de la propuesta, pero no terminaban de manifestarse sobre su éxito.

Y como siempre la última palabra es la del público, aquel mercado europeo que se hallaba en medio de una crisis económica se tornaba más conservador y cedió al escepticismo: dejó que el coche insignia de Citröen se quedase, como una estrella varada, en las tiendas.

Fue así como el Citröen C6 pasó su última temporada (septiembre 2012), bastante caro, con un precio superior a los 48000 euros y una producción de dos unidades al día.