Los autos son muchas veces el reflejo de la personalidad, de la manera de vivir del conductor. Por ello, existen miles de maneras de modificarlos para que se adecuen a todas las necesidades y gustos. En el mercado existen muchos accesorios que darán el toque final y distintivo al vehículo.
Se puede llegar a tener un gran placer cuando puede adquirir un auto personalizado o carro tuning, esto es una alegría para los fanáticos de los automóviles, de aquellos que coleccionan estos. Toda la felicidad que tienen es cuando pueden observar sus autos convertidos en “maquinas”, únicas, poderosas y dignas de admiración.
Todo esto lo puede lograr a través de las posibilidades que se encuentra ofreciendo “Tuning”. Esta gran cultura, porque en eso se ha convertido, se viene dando y creciendo no solo en Estados Unidos sino en otros países como España, desde hace unos cinco años y su publico objetivo en su mayoría son hombres y algunas mujeres que se encuentran aumentando las ventas.
El Hot Rod (o también Kustom) fue la manera en que la práctica del tuning se nació en Estados Unidos. Todo este movimiento nació de las manos de jóvenes que querían personalizar sus vehículos para que sean distintos a los demás con el único fin de hacerlos competir en carreras.
No hay duda de que cada uno siempre va a querer ponerlo su toque personal al vehículo que vamos a manejar, por eso cuando compramos un carro siempre escogemos el color que más nos guste y el diseño que se acerque más a nuestro “toque personal”.
Hoy en día se puede ir un poco más lejos, para poder personalizar completamente nuestro vehículo podemos recurrir al tuning (o tuneo como se le conoce en algunos países hispanohablantes), se le puede cambiar cualquier parte exterior del vehículo y adornar o cambiar enteramente todo el interior de la cabina del conductor. Eso sí, cualquier cambio de motor o parte técnica necesita ser homologado legalmente antes de pode ser utilizado en las calles de la ciudad.